ENTREVISTA A L.I. BARRIÒS-LIVIERY
SISIFO RABIOSO ZEITUNG entrevistó al escritor maldito argentino L.I. Barriòs Liviery en un bar porteño. En una charla bizarra de cigarrillos, cafés y “Age of Mythology”. Toda la entrevista transcurrió mientras el escritor “maldito” jugaba en su “laptop”( la misma que usó para escribir “Érase una vez el caos”) el famoso juego de estrategias y batallas. Le agradecemos al autor la cordialidad por prestarnos un poco de su valioso tiempo. Espero que les guste...
SÍSIFO RABIOSO ZEITUNG: Para escribir una obra de ficción. ¿Cuán alejado estás de la historia o de la experiencia?
L.I.BARRIÒS-LIVIERY: Bueno, digamos que siempre se está alejado de eso que uno escribe, o sea, el punto está en que cuando la terminás te das cuenta de que estás menos alejado de lo que suponías en principio. Siempre la historia que estás escribiendo parte de un estado de cosas en tu alma o espíritu que es ese campo empírico, ese espacio en el que las vivencias reposan. Básicamente para escribir tenés que vivir. Más que pensar o que cualquier otra cosa tenés que vivir. Por más que después cuando escribis agarrás y te desprendés de eso y parece que saliese de la imaginacion pura, cuando está terminada la obra y la lees te das cuenta de que tiene mucho que ver con esa historia que está dentro tuyo, que es ese mundo vivencial que es con el que cargás desde siempre.
SRZ: ¿Usas simbolismos en tus historias?
LIBL: Los simbolismos ocurren, no se planean. A no ser que uno sea un escritor de fábulas. Fábulas a lo Esopo, que son geniales o fábulas a lo Bucay,que son una porquería. El simbolismo ocurre, es algo no premeditado y ocurre como lo que te decía recién acerca de la experiencia; el simbolismo aparece después y lo percibis después de terminada la obra una vez que lo lees. Muchas veces ni siquiera te das cuenta de que está. Te lo marca alguien de afuera que lee ese borrador o el libro ya publicado, te hace preguntas como ésta...¿utilizaste el simbolismo ese, como lo pensaste, como se te ocurrió...? En realidad ni lo pensaste, ni lo premeditaste, es algo que sucedió así, no se sabe por qué.
SRZ: ¿Está completa la historia en tu cabeza o el tema y el
argumento cambia mientras escribes?
LIBL: La historia cuando aparece, aparece como un flash y aparece completa. Lo que pasa es que no la percibis en su completitud hasta que no la escribis. A medida que vas avanzando en la escritura te vas dando cuenta de que hay cosas de las que no te habías dado cuenta. Pero básicamente está entera, tiene sus propias leyes desde el principio, desde que aparece la percepción en la mente.
SRZ: ¿Qué te llama la atención de la literatura maldita?
LIBL: La libertad que da para expresarse. Creo que es un género revolucionario por cuanto permitió que cualquiera pueda incurrir en la literatura. Básicamente la literatura maldita y algunos escritores como Roberto Arlt por ejemplo acá, que no es un maldito si nos atenemos a la definición exacta de literatura maldita, le permitió al desposeído recuperar su palabra literaria. Creo que ése es el mérito de la literatura maldita, hay una apropiación del arte por parte de una casta dominante. En este caso, en la modernidad, por parte de la burguesía, donde solamente los tipos adinerados o que poseían mecenas podían escribir. Creo que en Argentina a partir de Horacio Quiroga y Roberto Arlt a principios del Siglo XX, son los dos pioneros, los dos recuperadores de la literatura para el plebeyo por decirlo de alguna manera. En el mundo la literatura maldita se manifiesta como un movimiento que le devuelve la palabra al tipo de abajo por encima de cualquier orden académico o elite intelectual. Por eso me parece interesante la literatura maldita y creo que es una escuela literaria que hay que reivindicar por sobre todas las demás porque posibilitó precisamente esa reivindicación histórica de parte de la palabra del pueblo.
SRZ: Tomando en cuenta que llamas a la literatura maldita un género revolucionario ¿Te interesa difundir autores malditos al público? ¿por qué?
LIBL: Me interesa difundir todo tipo de literatura que juzgue buena, y aún la que no juzgo buena a veces me interesa porque creo que escribir en una época como ésta, tan chata, tan falta de utopías y de imaginación es todo un logro. Es una época muy jodida para la producción artística en general. Revindico cualquier labor literaria aunque no la juzgue “buena”. La literatura maldita me interesa difundirla por sobre las demás escuelas literarias pero básicamente la literatura maldita propiamente dicha, quiero decir, hay mucha literatura delirante que si bien la difundo o la difundiriá no la revindico como literatura maldita. Es otro tipo de literatura muy de moda basada en el morbo, en la demencia de algunos tipos que ya sea inpostada o no, me parece que no es literatura maldita y no habría que confundirla con eso; independientemente de que pueda tener sus valores estéticos e ideológicos indiscutibles, no me gustaría que se confunda como veo que ocurre frecuentemente en todos lados.
SRZ: ¿Cuál es la diferencia de esa literatura delirante con la literatura maldita?
LIBL: Creo que la literatura maldita es la expresión de un desesperado, de un tipo que no encaja por diferencias ideológicas en un mundo en decadencia. La literatura delirante por el contrario, es la literatura de un loco, lisa y llanamente; es fácil de diferenciarla por los tópicos que toca. En la literatura de locos o demencial aparecen cosas muy raras, mucho morbo, mucha sangre, muchos asesinatos atroces. Puede aparecer el asesinato, como en un cuento que leí hace poco; un bebé que está naciendo que se asoma entre las piernas de la mujer y un maniatico le pega un tiro apenas asoma el bebé. Aparecen cosas así, con mucha sangre y mucho morbo. No hay una diferenciación. No hay un desencaje ideológico en la literatura demencial. Es una literatura de desquiciados. La literatura maldita no, la literatura maldita tiene un transfondo político que narra hechos que están ocurriendo como el alcoholismo, la drogadicción, todas cosas inducidas donde la literatura maldita se encarga de mostrar ese mundo, de mostrar las dificultades que tienen esos tipos aunque lo muestren desde un punto de vista divertido como es el caso de Bukowski. Pero creo que la literatura maldita está mucho más ideologizada en ese sentido precisamente porque es literatura de gente que no está de acuerdo con un orden de cosas desde una posición pensante, no desde una posición absolutamente desquiciada y demente como sería el caso de un loco que escribe. Un loco que escribe hace catarsis, lleva a el papel un deseo reprimido de sangre. En cambio un maldito no, lleva una voz de rebeldía y lo introduce en un ámbito muy elitisado como es la literatura. Hay arte maldito también como pintura y escultura donde también está más elitisado que el campo de la literatura y por eso me parece interesante. Tiene un mensaje ideológico, una visión sobre el mundo que nos toca vivir alternativo al orden de cosas que nos quieren mostrar como lo bueno y lo correcto. El loco en ese sentido no aporta mucho más que morbo.
SRZ: Corrigeme si me equivoco, ¿ lo que estás tratando de decir es que el maldito es un desajustado de la sociedad por propia voluntad, pero el desquiciado, el que hace catarsis a través de la literatura es una persona alejada de la sociedad involuntariamente?
LIBL: Sí, creo que yo me podría sentar a hablar con cualquier maldito, de hecho lo he hecho, pero no me animaría a sentarme, a hablar, a discutir de literatura o de cualquier cosa con un demente que escribe cosas atrozes. Independientemente de que esa literatura pueda ser buena en sus valores estéticos, en su visión de la realidad creo que básicamente la literatura demencial es más para sentir escalofríos que para ver otra perspectiva de la realidad.
SRZ: “20 textos malditos...” es una obra completamente ficcionaria?
LIBL: Bueno tiene un poco de las dos cosas. Hay muchos relatos, no te voy a decir cuales, pero están basados en la realidad y lo que tiene de ficcional es la actitud del tipo. En la actitud de mi alter ego no me reconozc a mi mismo simplemente es una forma en la que me gustaría actuar y en muy pocas ocasiones he actuado de esa manera por una cuestión de protección. Esa indiferencia, ese desparpajo que revelan los personajes si bien existe no corresponde a mi personalidad, o al menos no corresponde a mi realidad o a mi conducta. Sí tiene de autobiográfico los sucesos y las cosas que pasaron y se ficcionaliza un poco porque sino sería una crónica, la crónica de una vida y no literatura, no me interesa hacer crónicas como no me interesa escribir biografías. Creo que para escribir biografías hay que tener una vida algo más divertida y más apasionante que la de los personajes de “20 textos...” Hay muchos escritores cayeron en esa tentación de escribir sus biografías y me parece que cometen un error. O sea, a muy pocos les salió bien eso. Recientemente he leído a “Saltos de Mata” de Paul Auster que es una autobiografía y digamos, es el peor libro de Auster, considerando que es judío, y un judío no puede tener una vida entretenida para nadie, incluso él se aburrió escribiendo ese libro, y lo digo lamentandome porque Paul Auster es uno de mis escritores preferidos, pero en ese libro la cagó mal.
SRZ: Ivan, ( personaje de “20 textos malditos...”) lo consideras tu alter ego o es un personaje completamente inventado?
LIBL: Las situaciones que vive Iván son,te diría en un 90% reales. El otro 10% ficcional está en la actitud que tiene hacia la vida. Creo que es absolutamente insensible, y no es que yo tenga un exceso de sensibilidad, aunque a veces lo intento, pero creo que ese personaje es mucho más desgraciado de lo que yo soy en realidad. En ese sentido no me reconozco.
SRZ: ¿ Qué futuro le ves a la literatura maldita?
LIBL: Creo que en la medida que siga creciendo la exclusión y la desesperación la literatura maldita va a seguir creciendo como lo ha hecho hasta ahora pese a que es una escuela literaria absolutamente despreciada e ignorada por la academia ha experimentado un crecimiento increíble. También está ignorada dentro del mercado editorial. El mercado editorial no se mueve por intereses económicos, se mueve por intereses políticos. Si se moviese por intereses económicos la literatura maldita hoy estaría en auge porque creo que es lo que mas vende, lo que mas le interesa a la mayoria de los jovenes es encontrar literatura maldita, encontrar información sobre la literatura maldita y sino se da,es precisamente por esta cuestión de que la academia le da la espalda y el mercado editorial también. Pero va a seguir creciendo pesa a todo porque está creciendo la desesperación en el mundo y la exclusión y la literatura maldita es la literatura de los desposeídos, excluidos y desesperados. En ese sentido lamentablemente le veo un buen futuro.
SRZ: ¿Prefieres la ciencia ficción que a la literatura maldita?
LIBL: Creo que son compatibles las dos cosas. En “Érase una vez el caos” intenté mezclar los dos géneros, obviamente como no está dentro de mi voluntad o de mis posibilidades volitivas interferir en el desarrollo de una obra cuando ésta surge no pude mezclarlo del todo como hubiese querido. Hubiera tenido que forzarlo demasiado. Pero creo que son dos gñeneros igualmente geniales y que seguirán prosperando. Aunque la ciencia ficción hoy tenga que avocarse más que a cosas tecnológicas a futuros políticos pisobles. Ya la tecnología cada vez nos sorprende menos por el aceleramiento con que está evolucionando y creo que en ese sentido uno cuando lee ciencia ficción ya no lo hace con el sentido que lo hacían nuestos abuelos que buscaban innovaciones tecnológicas dentro de una historia literaria sino que busca posibles sistemas políticos o posibles catástrofes sociales y políticas dentro de ese género. Es un género muy politizado y por eso creo que es genial.
SRZ: ¿Cómo surgió el argumento de “Érase una vez el caos”?
LIBL: Como toda historia el argumento viene. Te viene a la cabeza y te ponés a escribirlo. Es algo que no lo podés pensar. El mérito del escritor en todo caso está en la manera que lo escribe. Pero después la historia es buena o no es buena. Eso no depende del escritor. Al escritor le viene una historia de manera involuntaria y se pone a escribirla, puede juzgarla de antemano mala y no escribirla, lo cual es un riesgo porque muchas veces puede ser que esa historia que juzga mala en realidad no lo era y se perdió de algo importante por dejarla pasar. Como toda histoira viene a la cabeza y bueno, después no puede interferir el intelecto en el proceso de producción. Cualquiera puede leer y decir: no aca deberías haber puesto tal cosa o tal otra...eso no se da así. La historia tiene un principio y un fin y es algo encerrado en si mismo y te viene así. Cualquier cosa que le quieras agregar o quitar por recomendaciones externas es violentar esa historia y casi seguro va a a caer, a quedar mal. Por eso es que no existe una literatura colectiva buena. Si fuese algo tan voluntario se juntarían 5 o 6 escritores geniales y harían una historia. Por eso es que no se hace, en todo caso, los guiones, que sí son productos colectivos se trabajan de esa manera, pero siempre tenés guiones buenos pero no geniales precisamente porque es la voluntad de varios hombres y se decide como en una democracia, que va y que no va, y lo dirige alguien desde afuera, el acto creativo es algo absolutamente personal, no puede interferir ningun factor externo.
SRZ: Claro, pero yo me refería más que nada al contexto; estaba contextualizado el tema, cómo fue que surgió, mas allá de cómo fue que transcurrió el argumento, ¿ estaba materializado con algo que estaba pasando en tu vida, en la época?
LIBL: Con lo que está pasando en mi vida al menos a nivel conciente no. La inseguridad que es uno de los temas centrales de “érase una vez...” no es algo que hoy por hoy me interese demasiado. En otras épocas sí me interesó, hoy en día no. Estoy mas inmunizado con respecto a eso. Estoy curado de espantos ya. Después el futuro político lo veo bastante claro y tengo muchas esperanzas en que esa catastrofe que plantea “ érase una vez el caos” no va a ocurrir. Creo que no tiene que ver con preocupaciones mías que esten concientes en mí. Tal vez sí con preocupaciones inconscientes y ya en ese terreno no me metería que tendrían que discutir los psicólogos, no yo.
SRZ: ¿Cómo defines la política de nuestra época?
LIBL: Bueno creo que es una politica como toda politica de clase, una bárbara y barbarizante. Me parece que es necesario y por eso te decía recién, tengo fe en que los de la base vamos a lograr organizarnos antes de que nos lleven al desastre. El tema de la falta de recursos es un hecho. No es una preocupación mía porque vivimos en un país de mucha abundancia de recursos. Sí es una preocupación de que nos vengan a invadir para quitarnos esos recursos y por eso he escrito cosas en otra época, alertando sobre la posibilidad de que seamos el próximo objetivo después de medio oriente. Las guerras por el agua, el pentágono ha reconocido tener una comisión estudiando y preparándose para las guerras por el agua, osea que no es un delirio mio ni paranoia. Creo que pese a todo vamos a lograr articular soluciones fuera de la política que nos van a conducir a un futuro un poco mejor. No podemos zafar de los males de la sociedad pero sí podemos hacer que sea menos malo de lo que son hoy en día o de lo que se prevee en un futuro cercano.
SRZ: ¿Piensas que la literatura movilice a los jóvenes a tomar
mayor conciencia social?
LIBL: Creo que ya está escrito desde el principio de la humanidad que necesariamente va a evolucionar hacia un comunismo. Sino evolucionase así por intervenciones artificiosas como las que ocurren hoy en día, si esto se siguiese propagando, la única manera o el único resultado posible es la muerte de una parte del mundo y la supervivencia con lo poco que quede de otra parte muy reducida. Por eso el comunismo se va a dar espontaneamente, si ha fracasado hasta hoy en día es precisamente porque intervino la política, ya sea para llevarlo a cabo o para destruirlo. El futuro es comunista por determinación, hay cosas que se van a acabar y creo que el hombre va a tender más a repartir equitativamente esas cosas que son vitales, que están más allá del dinero, del lujo, de cualquier cosa. Así que en ese sentido la literatura lo que puede hacer es poco. Creo que ya hay una tendencia en la voluntad en los seres humanos que tiende hacia eso, por eso es que incluso el estado argentino, que es un estado burgués, ha articulado desde ciertas instituciones suerte de protocomunismos o de comunidades pequeñas experimentales que son organizadas bajo un sistema comunista básicamente para apalear el hambre. Son ensayos que aparecen por la propia necesidad del estado de cosas mas que por la voluntad de los hombres.
SRZ: ¿Cuáles autores influyeron en tu oficio de escritor? ¿por qué?
LIBL: La lista sería interminable. Pero básicamente Bukowski, Roberto Arlt, Henry Miller, creo que son los autores que más he leído, junto con Dostoievski. En el plano de la ensayística Jauretche me parece genial, Scalabrini Ortíz. Más allá de su posición política repudiable, Borges, aunque no he tomado nada de él como aprendizaje en el terreno estético, me ha enseñado que con pocas palabras se puede decir mucho, y creo que ése es el máximo legado de Borges. La lista sería muy larga pero básicamente esos son los autores que más he leído. Ahora estoy leyendo bastante a Paul Auster que me parece un escritor genial, muy entretenido y muy de esta época.
SRZ: ¿ Cuál sería tu crítica a tu propia literatura?
LIBL: Creo que uno no puede criticar su propia literatura como no puede criticar ninguna literatura. El arte es. No podemos decir que algo es malo o bueno dentro del ámbito artístico, podemos decir me gusta o no me gusta y eso es ya un juicio estético que depende de cada uno de los hombres que cosuma esa obra de arte, independientemente de la calidad de la obra que esté consumiendo. Así que no podría hacerle una crítica a mi literatura como no podría hacercela a cualquier otra. Hay literatura que me gusta más que otras pero no por eso digo que es mejor o más buena, simplemente me gusta más.
SRZ: Bueno, entonces usemos otra palabra. ¿ qué piensas de tu literatura como piensas de estos autores que acabas de mencionar?
LIBL: Creo que es una literatura joven. Le falta evolucionar, le falta mucha evolución. En el futuro espero escribir más cosas como “ Érase una vez el caos”, incurrir más en la ciencia ficción y en la novela de anticipación, que es un género que me encanta. Tal vez en los próximos años escriba algo más de literatura maldita que es mi primer amor. Espero que lo que escriba en el futuro, por lo menos sea una literatura mejor lograda de la que es hoy que es una literatura joven, que tiene a penas menos de 10 años. Creo que me falta mucho por aprender de los grandes y también de los pequeños y relegados. La veo con optimismo en ese sentido.
SRZ: ¿Qué hace a un buen escritor?
LIBL: No creo que haya buenos ni malos escritores como te dije recién. Hay escritores con más prensa y escritores con menos prensa. Hay escritores mejor recibidos en el mundo académico y escritores peor recibidos. Creo que la literatura o el escritor no es bueno o malo, es alguien que hace lo que le viene a la cabeza por un impulso vital que no controla. Eso que hace puede gustar o no. Puede gustarle a mucha gente o a poca, pero es respetable de todos modos.
SRZ: ¿Es importante la presencia mediática en el mundo literario?
LIBL: Absolutamente importante, creo que es una de las cosas que ha jodido a la literatura y a los consumidores de literatura y de arte en general, es eso precisamente, la influencia mediática. Hoy en día un escritor pasa por ser bueno o genial simplemente por aparecer mucho en televisión o vender muchos libros; cuando no debería ser así, un escritor puede ser muy leído o poco leído y puede ser muy bueno igual, independientemente de los medios, así como puede ser muy vendido y alcanzar una categoría de “best-seller” igualmente ese escritor va a ser genial. Se confunde esto por convenciencia muchas veces, se tiende a decir: este escritor es una porquería porque lo leen masivamente..y otros que lo leen poco y lo leen los que saben,es más bueno. Se dice también lo contrario, un escritor es genial porque vende mucho y es una porquería porque vende poco. Creo que ahí está metido el consumismo en el arte y no debería ser así. Toda la labor literaria y artística es igualmente respetable y lo que yo no pueda valorar de una obra depende de mí no de la calidad del escritor. Hay libros que podrían ser masivamente juzgado malos y a mí me han gustado. No tiene que ver con los medios ni con la difusión. Creo que hay que dejar de lado eso porque ha corrompido la labor artística.
SRZ: ¿Qué intentaste lograr al escribir “Érase una vez el caos”?
LIBL: No intenté nada, intenté que no se me escapara la historia en principio. Me vino y me gustó e intenté que no se me escapara y creo que eso fue lo único nuevo que intenté, después salió como salió. No sé cual será la recepción que tenga en el futuro pero creo que hoy está siendo bien acogida precisamente porque se puede identificar mucho la gente con eso que pasa en “Érase una vez el caos”.
SRZ: ¿Cuál es el rol de la mujer en tus obras?
LIBL: Creo que divertir. Divertir al público masculino y en alguna medida al público femenino. Cuando se quitan los riletes de hipocresía lo disfrutan, se divierten, se rien y las lleva a pensar en lo que estoy diciendo a través de los personajes femeninos. Creo que esa es la función de los personajes femeninos en mi obra.
SRZ: ¿Qué futuro le ves a la sociedad Argentina?
LIBL: En algún momento,ya está ocurriendo, que nos estamos dando cuenta por donde viene la cosa. Creo que eso es bueno. Lo que no veo es que aparezcan líderes que puedan encausar eso en el corto plazo y nos puedan conducir a un lugar mas favorable del que estamos yendo ahora. La sociedad, el movimiento que ocurrió en el 2001, en los asambleistas, lamentablemente fue corrompido y destruido por ciertos militantes de buenas intenciones pero de poca cabeza. Creo que eso es un ejemplo de que la sociedad argentina se puede organizar por sí misma, que no necesitamos estado que conduzca nuestras vidas, que nos digan lo que debemos hacer y lo que no. La solidaridad que ha aparecido en esa época de turbulencia social y política me pareció un gesto de madurez de parte de esta sociedad increíble. Más allá de que haya quedado en la nada. Pero por lo menos me permite ver el futuro con un poco más de esperanza, más allá de los resultados inmediatos que fueron desastrozos porque volvimos a la vieja política casi de inmediato, pero por lo menos nos demostramos a nosotros mismos que podíamos hacer las cosas sin ningún tipo de mandarín ni soluciones mágicas.
SRZ: Bueno, muchas gracias por la facilitación, algo que quisiera añadir a la entrevista o que se le quedó por decir...
LIBL: Simplemente de que apuesten a la literatura. No es una herramienta salvadora ni mágica ni divinia ni nada; más allá de todas esas cosas pomposas y sublimes que se dicen de la literatura. Pero por lo menos ayuda a hacer los días un poco más entretenidos y no tan vacíos como otro tipo de entretenimiento conocido como puede ser la televisión. Creo que en ese sentido la literatura nos puede aportar mucho, no porque nos haga pensar más o que nos pueda servir como herramienta revolucionaria, simplemente porque podemos a través de la literatura encontrar un divertimento más amplio y rico que el que encontramos en la televisión o en el mal cine.
SÍSIFO RABIOSO ZEITUNG: Para escribir una obra de ficción. ¿Cuán alejado estás de la historia o de la experiencia?
L.I.BARRIÒS-LIVIERY: Bueno, digamos que siempre se está alejado de eso que uno escribe, o sea, el punto está en que cuando la terminás te das cuenta de que estás menos alejado de lo que suponías en principio. Siempre la historia que estás escribiendo parte de un estado de cosas en tu alma o espíritu que es ese campo empírico, ese espacio en el que las vivencias reposan. Básicamente para escribir tenés que vivir. Más que pensar o que cualquier otra cosa tenés que vivir. Por más que después cuando escribis agarrás y te desprendés de eso y parece que saliese de la imaginacion pura, cuando está terminada la obra y la lees te das cuenta de que tiene mucho que ver con esa historia que está dentro tuyo, que es ese mundo vivencial que es con el que cargás desde siempre.
SRZ: ¿Usas simbolismos en tus historias?
LIBL: Los simbolismos ocurren, no se planean. A no ser que uno sea un escritor de fábulas. Fábulas a lo Esopo, que son geniales o fábulas a lo Bucay,que son una porquería. El simbolismo ocurre, es algo no premeditado y ocurre como lo que te decía recién acerca de la experiencia; el simbolismo aparece después y lo percibis después de terminada la obra una vez que lo lees. Muchas veces ni siquiera te das cuenta de que está. Te lo marca alguien de afuera que lee ese borrador o el libro ya publicado, te hace preguntas como ésta...¿utilizaste el simbolismo ese, como lo pensaste, como se te ocurrió...? En realidad ni lo pensaste, ni lo premeditaste, es algo que sucedió así, no se sabe por qué.
SRZ: ¿Está completa la historia en tu cabeza o el tema y el
argumento cambia mientras escribes?
LIBL: La historia cuando aparece, aparece como un flash y aparece completa. Lo que pasa es que no la percibis en su completitud hasta que no la escribis. A medida que vas avanzando en la escritura te vas dando cuenta de que hay cosas de las que no te habías dado cuenta. Pero básicamente está entera, tiene sus propias leyes desde el principio, desde que aparece la percepción en la mente.
SRZ: ¿Qué te llama la atención de la literatura maldita?
LIBL: La libertad que da para expresarse. Creo que es un género revolucionario por cuanto permitió que cualquiera pueda incurrir en la literatura. Básicamente la literatura maldita y algunos escritores como Roberto Arlt por ejemplo acá, que no es un maldito si nos atenemos a la definición exacta de literatura maldita, le permitió al desposeído recuperar su palabra literaria. Creo que ése es el mérito de la literatura maldita, hay una apropiación del arte por parte de una casta dominante. En este caso, en la modernidad, por parte de la burguesía, donde solamente los tipos adinerados o que poseían mecenas podían escribir. Creo que en Argentina a partir de Horacio Quiroga y Roberto Arlt a principios del Siglo XX, son los dos pioneros, los dos recuperadores de la literatura para el plebeyo por decirlo de alguna manera. En el mundo la literatura maldita se manifiesta como un movimiento que le devuelve la palabra al tipo de abajo por encima de cualquier orden académico o elite intelectual. Por eso me parece interesante la literatura maldita y creo que es una escuela literaria que hay que reivindicar por sobre todas las demás porque posibilitó precisamente esa reivindicación histórica de parte de la palabra del pueblo.
SRZ: Tomando en cuenta que llamas a la literatura maldita un género revolucionario ¿Te interesa difundir autores malditos al público? ¿por qué?
LIBL: Me interesa difundir todo tipo de literatura que juzgue buena, y aún la que no juzgo buena a veces me interesa porque creo que escribir en una época como ésta, tan chata, tan falta de utopías y de imaginación es todo un logro. Es una época muy jodida para la producción artística en general. Revindico cualquier labor literaria aunque no la juzgue “buena”. La literatura maldita me interesa difundirla por sobre las demás escuelas literarias pero básicamente la literatura maldita propiamente dicha, quiero decir, hay mucha literatura delirante que si bien la difundo o la difundiriá no la revindico como literatura maldita. Es otro tipo de literatura muy de moda basada en el morbo, en la demencia de algunos tipos que ya sea inpostada o no, me parece que no es literatura maldita y no habría que confundirla con eso; independientemente de que pueda tener sus valores estéticos e ideológicos indiscutibles, no me gustaría que se confunda como veo que ocurre frecuentemente en todos lados.
SRZ: ¿Cuál es la diferencia de esa literatura delirante con la literatura maldita?
LIBL: Creo que la literatura maldita es la expresión de un desesperado, de un tipo que no encaja por diferencias ideológicas en un mundo en decadencia. La literatura delirante por el contrario, es la literatura de un loco, lisa y llanamente; es fácil de diferenciarla por los tópicos que toca. En la literatura de locos o demencial aparecen cosas muy raras, mucho morbo, mucha sangre, muchos asesinatos atroces. Puede aparecer el asesinato, como en un cuento que leí hace poco; un bebé que está naciendo que se asoma entre las piernas de la mujer y un maniatico le pega un tiro apenas asoma el bebé. Aparecen cosas así, con mucha sangre y mucho morbo. No hay una diferenciación. No hay un desencaje ideológico en la literatura demencial. Es una literatura de desquiciados. La literatura maldita no, la literatura maldita tiene un transfondo político que narra hechos que están ocurriendo como el alcoholismo, la drogadicción, todas cosas inducidas donde la literatura maldita se encarga de mostrar ese mundo, de mostrar las dificultades que tienen esos tipos aunque lo muestren desde un punto de vista divertido como es el caso de Bukowski. Pero creo que la literatura maldita está mucho más ideologizada en ese sentido precisamente porque es literatura de gente que no está de acuerdo con un orden de cosas desde una posición pensante, no desde una posición absolutamente desquiciada y demente como sería el caso de un loco que escribe. Un loco que escribe hace catarsis, lleva a el papel un deseo reprimido de sangre. En cambio un maldito no, lleva una voz de rebeldía y lo introduce en un ámbito muy elitisado como es la literatura. Hay arte maldito también como pintura y escultura donde también está más elitisado que el campo de la literatura y por eso me parece interesante. Tiene un mensaje ideológico, una visión sobre el mundo que nos toca vivir alternativo al orden de cosas que nos quieren mostrar como lo bueno y lo correcto. El loco en ese sentido no aporta mucho más que morbo.
SRZ: Corrigeme si me equivoco, ¿ lo que estás tratando de decir es que el maldito es un desajustado de la sociedad por propia voluntad, pero el desquiciado, el que hace catarsis a través de la literatura es una persona alejada de la sociedad involuntariamente?
LIBL: Sí, creo que yo me podría sentar a hablar con cualquier maldito, de hecho lo he hecho, pero no me animaría a sentarme, a hablar, a discutir de literatura o de cualquier cosa con un demente que escribe cosas atrozes. Independientemente de que esa literatura pueda ser buena en sus valores estéticos, en su visión de la realidad creo que básicamente la literatura demencial es más para sentir escalofríos que para ver otra perspectiva de la realidad.
SRZ: “20 textos malditos...” es una obra completamente ficcionaria?
LIBL: Bueno tiene un poco de las dos cosas. Hay muchos relatos, no te voy a decir cuales, pero están basados en la realidad y lo que tiene de ficcional es la actitud del tipo. En la actitud de mi alter ego no me reconozc a mi mismo simplemente es una forma en la que me gustaría actuar y en muy pocas ocasiones he actuado de esa manera por una cuestión de protección. Esa indiferencia, ese desparpajo que revelan los personajes si bien existe no corresponde a mi personalidad, o al menos no corresponde a mi realidad o a mi conducta. Sí tiene de autobiográfico los sucesos y las cosas que pasaron y se ficcionaliza un poco porque sino sería una crónica, la crónica de una vida y no literatura, no me interesa hacer crónicas como no me interesa escribir biografías. Creo que para escribir biografías hay que tener una vida algo más divertida y más apasionante que la de los personajes de “20 textos...” Hay muchos escritores cayeron en esa tentación de escribir sus biografías y me parece que cometen un error. O sea, a muy pocos les salió bien eso. Recientemente he leído a “Saltos de Mata” de Paul Auster que es una autobiografía y digamos, es el peor libro de Auster, considerando que es judío, y un judío no puede tener una vida entretenida para nadie, incluso él se aburrió escribiendo ese libro, y lo digo lamentandome porque Paul Auster es uno de mis escritores preferidos, pero en ese libro la cagó mal.
SRZ: Ivan, ( personaje de “20 textos malditos...”) lo consideras tu alter ego o es un personaje completamente inventado?
LIBL: Las situaciones que vive Iván son,te diría en un 90% reales. El otro 10% ficcional está en la actitud que tiene hacia la vida. Creo que es absolutamente insensible, y no es que yo tenga un exceso de sensibilidad, aunque a veces lo intento, pero creo que ese personaje es mucho más desgraciado de lo que yo soy en realidad. En ese sentido no me reconozco.
SRZ: ¿ Qué futuro le ves a la literatura maldita?
LIBL: Creo que en la medida que siga creciendo la exclusión y la desesperación la literatura maldita va a seguir creciendo como lo ha hecho hasta ahora pese a que es una escuela literaria absolutamente despreciada e ignorada por la academia ha experimentado un crecimiento increíble. También está ignorada dentro del mercado editorial. El mercado editorial no se mueve por intereses económicos, se mueve por intereses políticos. Si se moviese por intereses económicos la literatura maldita hoy estaría en auge porque creo que es lo que mas vende, lo que mas le interesa a la mayoria de los jovenes es encontrar literatura maldita, encontrar información sobre la literatura maldita y sino se da,es precisamente por esta cuestión de que la academia le da la espalda y el mercado editorial también. Pero va a seguir creciendo pesa a todo porque está creciendo la desesperación en el mundo y la exclusión y la literatura maldita es la literatura de los desposeídos, excluidos y desesperados. En ese sentido lamentablemente le veo un buen futuro.
SRZ: ¿Prefieres la ciencia ficción que a la literatura maldita?
LIBL: Creo que son compatibles las dos cosas. En “Érase una vez el caos” intenté mezclar los dos géneros, obviamente como no está dentro de mi voluntad o de mis posibilidades volitivas interferir en el desarrollo de una obra cuando ésta surge no pude mezclarlo del todo como hubiese querido. Hubiera tenido que forzarlo demasiado. Pero creo que son dos gñeneros igualmente geniales y que seguirán prosperando. Aunque la ciencia ficción hoy tenga que avocarse más que a cosas tecnológicas a futuros políticos pisobles. Ya la tecnología cada vez nos sorprende menos por el aceleramiento con que está evolucionando y creo que en ese sentido uno cuando lee ciencia ficción ya no lo hace con el sentido que lo hacían nuestos abuelos que buscaban innovaciones tecnológicas dentro de una historia literaria sino que busca posibles sistemas políticos o posibles catástrofes sociales y políticas dentro de ese género. Es un género muy politizado y por eso creo que es genial.
SRZ: ¿Cómo surgió el argumento de “Érase una vez el caos”?
LIBL: Como toda historia el argumento viene. Te viene a la cabeza y te ponés a escribirlo. Es algo que no lo podés pensar. El mérito del escritor en todo caso está en la manera que lo escribe. Pero después la historia es buena o no es buena. Eso no depende del escritor. Al escritor le viene una historia de manera involuntaria y se pone a escribirla, puede juzgarla de antemano mala y no escribirla, lo cual es un riesgo porque muchas veces puede ser que esa historia que juzga mala en realidad no lo era y se perdió de algo importante por dejarla pasar. Como toda histoira viene a la cabeza y bueno, después no puede interferir el intelecto en el proceso de producción. Cualquiera puede leer y decir: no aca deberías haber puesto tal cosa o tal otra...eso no se da así. La historia tiene un principio y un fin y es algo encerrado en si mismo y te viene así. Cualquier cosa que le quieras agregar o quitar por recomendaciones externas es violentar esa historia y casi seguro va a a caer, a quedar mal. Por eso es que no existe una literatura colectiva buena. Si fuese algo tan voluntario se juntarían 5 o 6 escritores geniales y harían una historia. Por eso es que no se hace, en todo caso, los guiones, que sí son productos colectivos se trabajan de esa manera, pero siempre tenés guiones buenos pero no geniales precisamente porque es la voluntad de varios hombres y se decide como en una democracia, que va y que no va, y lo dirige alguien desde afuera, el acto creativo es algo absolutamente personal, no puede interferir ningun factor externo.
SRZ: Claro, pero yo me refería más que nada al contexto; estaba contextualizado el tema, cómo fue que surgió, mas allá de cómo fue que transcurrió el argumento, ¿ estaba materializado con algo que estaba pasando en tu vida, en la época?
LIBL: Con lo que está pasando en mi vida al menos a nivel conciente no. La inseguridad que es uno de los temas centrales de “érase una vez...” no es algo que hoy por hoy me interese demasiado. En otras épocas sí me interesó, hoy en día no. Estoy mas inmunizado con respecto a eso. Estoy curado de espantos ya. Después el futuro político lo veo bastante claro y tengo muchas esperanzas en que esa catastrofe que plantea “ érase una vez el caos” no va a ocurrir. Creo que no tiene que ver con preocupaciones mías que esten concientes en mí. Tal vez sí con preocupaciones inconscientes y ya en ese terreno no me metería que tendrían que discutir los psicólogos, no yo.
SRZ: ¿Cómo defines la política de nuestra época?
LIBL: Bueno creo que es una politica como toda politica de clase, una bárbara y barbarizante. Me parece que es necesario y por eso te decía recién, tengo fe en que los de la base vamos a lograr organizarnos antes de que nos lleven al desastre. El tema de la falta de recursos es un hecho. No es una preocupación mía porque vivimos en un país de mucha abundancia de recursos. Sí es una preocupación de que nos vengan a invadir para quitarnos esos recursos y por eso he escrito cosas en otra época, alertando sobre la posibilidad de que seamos el próximo objetivo después de medio oriente. Las guerras por el agua, el pentágono ha reconocido tener una comisión estudiando y preparándose para las guerras por el agua, osea que no es un delirio mio ni paranoia. Creo que pese a todo vamos a lograr articular soluciones fuera de la política que nos van a conducir a un futuro un poco mejor. No podemos zafar de los males de la sociedad pero sí podemos hacer que sea menos malo de lo que son hoy en día o de lo que se prevee en un futuro cercano.
SRZ: ¿Piensas que la literatura movilice a los jóvenes a tomar
mayor conciencia social?
LIBL: Creo que ya está escrito desde el principio de la humanidad que necesariamente va a evolucionar hacia un comunismo. Sino evolucionase así por intervenciones artificiosas como las que ocurren hoy en día, si esto se siguiese propagando, la única manera o el único resultado posible es la muerte de una parte del mundo y la supervivencia con lo poco que quede de otra parte muy reducida. Por eso el comunismo se va a dar espontaneamente, si ha fracasado hasta hoy en día es precisamente porque intervino la política, ya sea para llevarlo a cabo o para destruirlo. El futuro es comunista por determinación, hay cosas que se van a acabar y creo que el hombre va a tender más a repartir equitativamente esas cosas que son vitales, que están más allá del dinero, del lujo, de cualquier cosa. Así que en ese sentido la literatura lo que puede hacer es poco. Creo que ya hay una tendencia en la voluntad en los seres humanos que tiende hacia eso, por eso es que incluso el estado argentino, que es un estado burgués, ha articulado desde ciertas instituciones suerte de protocomunismos o de comunidades pequeñas experimentales que son organizadas bajo un sistema comunista básicamente para apalear el hambre. Son ensayos que aparecen por la propia necesidad del estado de cosas mas que por la voluntad de los hombres.
SRZ: ¿Cuáles autores influyeron en tu oficio de escritor? ¿por qué?
LIBL: La lista sería interminable. Pero básicamente Bukowski, Roberto Arlt, Henry Miller, creo que son los autores que más he leído, junto con Dostoievski. En el plano de la ensayística Jauretche me parece genial, Scalabrini Ortíz. Más allá de su posición política repudiable, Borges, aunque no he tomado nada de él como aprendizaje en el terreno estético, me ha enseñado que con pocas palabras se puede decir mucho, y creo que ése es el máximo legado de Borges. La lista sería muy larga pero básicamente esos son los autores que más he leído. Ahora estoy leyendo bastante a Paul Auster que me parece un escritor genial, muy entretenido y muy de esta época.
SRZ: ¿ Cuál sería tu crítica a tu propia literatura?
LIBL: Creo que uno no puede criticar su propia literatura como no puede criticar ninguna literatura. El arte es. No podemos decir que algo es malo o bueno dentro del ámbito artístico, podemos decir me gusta o no me gusta y eso es ya un juicio estético que depende de cada uno de los hombres que cosuma esa obra de arte, independientemente de la calidad de la obra que esté consumiendo. Así que no podría hacerle una crítica a mi literatura como no podría hacercela a cualquier otra. Hay literatura que me gusta más que otras pero no por eso digo que es mejor o más buena, simplemente me gusta más.
SRZ: Bueno, entonces usemos otra palabra. ¿ qué piensas de tu literatura como piensas de estos autores que acabas de mencionar?
LIBL: Creo que es una literatura joven. Le falta evolucionar, le falta mucha evolución. En el futuro espero escribir más cosas como “ Érase una vez el caos”, incurrir más en la ciencia ficción y en la novela de anticipación, que es un género que me encanta. Tal vez en los próximos años escriba algo más de literatura maldita que es mi primer amor. Espero que lo que escriba en el futuro, por lo menos sea una literatura mejor lograda de la que es hoy que es una literatura joven, que tiene a penas menos de 10 años. Creo que me falta mucho por aprender de los grandes y también de los pequeños y relegados. La veo con optimismo en ese sentido.
SRZ: ¿Qué hace a un buen escritor?
LIBL: No creo que haya buenos ni malos escritores como te dije recién. Hay escritores con más prensa y escritores con menos prensa. Hay escritores mejor recibidos en el mundo académico y escritores peor recibidos. Creo que la literatura o el escritor no es bueno o malo, es alguien que hace lo que le viene a la cabeza por un impulso vital que no controla. Eso que hace puede gustar o no. Puede gustarle a mucha gente o a poca, pero es respetable de todos modos.
SRZ: ¿Es importante la presencia mediática en el mundo literario?
LIBL: Absolutamente importante, creo que es una de las cosas que ha jodido a la literatura y a los consumidores de literatura y de arte en general, es eso precisamente, la influencia mediática. Hoy en día un escritor pasa por ser bueno o genial simplemente por aparecer mucho en televisión o vender muchos libros; cuando no debería ser así, un escritor puede ser muy leído o poco leído y puede ser muy bueno igual, independientemente de los medios, así como puede ser muy vendido y alcanzar una categoría de “best-seller” igualmente ese escritor va a ser genial. Se confunde esto por convenciencia muchas veces, se tiende a decir: este escritor es una porquería porque lo leen masivamente..y otros que lo leen poco y lo leen los que saben,es más bueno. Se dice también lo contrario, un escritor es genial porque vende mucho y es una porquería porque vende poco. Creo que ahí está metido el consumismo en el arte y no debería ser así. Toda la labor literaria y artística es igualmente respetable y lo que yo no pueda valorar de una obra depende de mí no de la calidad del escritor. Hay libros que podrían ser masivamente juzgado malos y a mí me han gustado. No tiene que ver con los medios ni con la difusión. Creo que hay que dejar de lado eso porque ha corrompido la labor artística.
SRZ: ¿Qué intentaste lograr al escribir “Érase una vez el caos”?
LIBL: No intenté nada, intenté que no se me escapara la historia en principio. Me vino y me gustó e intenté que no se me escapara y creo que eso fue lo único nuevo que intenté, después salió como salió. No sé cual será la recepción que tenga en el futuro pero creo que hoy está siendo bien acogida precisamente porque se puede identificar mucho la gente con eso que pasa en “Érase una vez el caos”.
SRZ: ¿Cuál es el rol de la mujer en tus obras?
LIBL: Creo que divertir. Divertir al público masculino y en alguna medida al público femenino. Cuando se quitan los riletes de hipocresía lo disfrutan, se divierten, se rien y las lleva a pensar en lo que estoy diciendo a través de los personajes femeninos. Creo que esa es la función de los personajes femeninos en mi obra.
SRZ: ¿Qué futuro le ves a la sociedad Argentina?
LIBL: En algún momento,ya está ocurriendo, que nos estamos dando cuenta por donde viene la cosa. Creo que eso es bueno. Lo que no veo es que aparezcan líderes que puedan encausar eso en el corto plazo y nos puedan conducir a un lugar mas favorable del que estamos yendo ahora. La sociedad, el movimiento que ocurrió en el 2001, en los asambleistas, lamentablemente fue corrompido y destruido por ciertos militantes de buenas intenciones pero de poca cabeza. Creo que eso es un ejemplo de que la sociedad argentina se puede organizar por sí misma, que no necesitamos estado que conduzca nuestras vidas, que nos digan lo que debemos hacer y lo que no. La solidaridad que ha aparecido en esa época de turbulencia social y política me pareció un gesto de madurez de parte de esta sociedad increíble. Más allá de que haya quedado en la nada. Pero por lo menos me permite ver el futuro con un poco más de esperanza, más allá de los resultados inmediatos que fueron desastrozos porque volvimos a la vieja política casi de inmediato, pero por lo menos nos demostramos a nosotros mismos que podíamos hacer las cosas sin ningún tipo de mandarín ni soluciones mágicas.
SRZ: Bueno, muchas gracias por la facilitación, algo que quisiera añadir a la entrevista o que se le quedó por decir...
LIBL: Simplemente de que apuesten a la literatura. No es una herramienta salvadora ni mágica ni divinia ni nada; más allá de todas esas cosas pomposas y sublimes que se dicen de la literatura. Pero por lo menos ayuda a hacer los días un poco más entretenidos y no tan vacíos como otro tipo de entretenimiento conocido como puede ser la televisión. Creo que en ese sentido la literatura nos puede aportar mucho, no porque nos haga pensar más o que nos pueda servir como herramienta revolucionaria, simplemente porque podemos a través de la literatura encontrar un divertimento más amplio y rico que el que encontramos en la televisión o en el mal cine.

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